Sao Paulo es una ciudad muy grande. No es cuestión de compararlo con el pueblo, claro está, pero para los que consideramos Barcelona como una ciudad grande, vale la pena mirar un momento Google Earth, establecer unos bordes aproximados de las dos ciudades y compararlos a escala. Sabíamos que ibamos a encontrar una ciudad grande, nos encontramos una ciudad enorme, y el trabajo de confirmación posterior nos enseña que sí, que es enorme... (en azul los límites de Sao Paulo, en rojo Barcelona en la misma escala).

Según nuestro estupendo guía Alfonso, de camino vemos la mayor iglesia de Brasil...
Y llegamos a Rio (con unas cuantas horas de viaje extras...).
Nuestro hotel está situado delante de la playa de Copacabana y estas son las vistas.
Primeras horas en Rio, y primer contacto con las caipirinhas y con el rodizio de carne (en pocas palabras, 'jartarse' de carne hasta que tienes que pedir clemencia al camarero para que no traiga más).

Y al dia siguiente, empieza el recorrido turístico por Rio. Vistas desde el Corcovado, donde se encuentra el Cristo Redentor.

Para después ir hacia el Pão de Açúcar.
Al dia siguiente salimos para Paraty, pueblo de estilo colonial, candidato a Patrimonio de la Humanidad.





Una vista de nuestra acogedora posada y su jardín interior.
Comimos allí de maravilla! Primero, moqueca, un plato típico brasileño, semejante a nuestra "zarzuela" de pescado (con todo respeto para ambos platos). Segundo día, mismo restaurante, parrillada de pescado...
Un pequeño comando nocturno hacía una incursión en la noche brasileña, otra vez, regada mayormente de caipirinha...
Al día siguiente, excursión de 3 horas en barco para visitar las pequeñas islas de la bahía de Paraty. Con paradas en algunas de ellas para unos bañitos....






Por la tarde vuelta para Sao Paulo, llegando aún a tiempo para unas caipirinhas en un local con unas vistas de la ciudad impresionantes.
A la mañana siguiente, un paseo por el centro histórico de Sao Paulo, para acabar con unas vistas desde el edificio Banespa.



Por la tarde, recepción en casa de los padres de la novia, para los invitados llegados de fuera de Brasil.



Después de la recepción, un pequeño comando de tres visitamos la afamada disco "Cafe de la Musique"...
Y al día siguiente, por la mañana, un poco del parque de Ibirapuera.
Y, finalmente, por la tarde, el motivo de nuestro viaje: la boda !
Que se celebró en la iglesia de Nossa Senhora do Brasil, muuy bonita.

La espera de los novios siempre genera impaciencia y se producen gestos poco afortunados para lugares sagrados.
Finalmente, los novios cobran protagonismo....

Y como no, el restaurante y colofón final !



Y acabamos, deseando lo mejor a los recién casados !!