Saturday, June 02, 2007

Viaje por el Levante español (26.05.07-01.06.07)

El sábado inauguraba Soldado de Guea los vuelos de Ryanair desde Bremen. Y lo hacía hacia el Levante español, aterrizando en San Javier (Murcia). El plan oficial: una semana de trabajo en el laboratorio de robótica de la Universidad de Elche. Los extras: visita a una amiga que le guiaría por Murcia capital, tierra de los ancestros del Soldado, visita a Alicante para visitar a una ex-bremeniana y, claro está, las posibles actividades extraescolares en su estancia en Elche. Como una imagen vale más que mil palabras, empecemos....

El aterrizaje el sábado en el aeropuerto de San Javier. Lo primero que chocó al soldado al pisar tierra española fue... la diferente organización entre el aeropuerto de Bremen y el de Murcia. Sabido es que en los pequeños aeropuertos que utiliza Ryanair ni se utilizan autobuses para llegar al avión, ni fingers (al menos en los aeropuertos de Ryanair que Soldado ha visitado). La cuestión es que en Bremen el camino por las pistas hasta el avión estaba delimitado por vallas y varias personas vigilaban que los pasajeros no se salieran del recorrido. Al aterrizar a Murcia.. el Soldado tuvo problemas para , una vez puesto el primer pie en la pista, saber que dirección tomar: ninguna valla, ninguna persona indicando el camino, ninguna señal indicando la dirección a tomar... Creo que igual podía haberme metido en otro de sus aviones para volar a alguna otra destinación (si no fuera porque en el avión vuelven a requerir el billete).

Allí le esperaba Silvia, una antigua compañera de aventuras en Aachen, cuando el soldado llegó por segunda vez allí en busca de un lugar de trabajo (y encontró el que aún posee en Bremen). Para reconocerse mutuamente, acordaron llevar una rosa roja en la camisa. Unas horas después daban una vuelta por la ciudad, cenaban, y visitaban la noche murciana hasta horas intempestivas. Aquí la catedral.

Y aquí la foto de rigor con la susodicha que tuvo a bien hospedar al Soldado y enseñarle lo mejor de la ciudad. Gracias! :)

Al dia siguiente, tras levantarse, procedían a degustar un maravilloso tapeo por el centro de la capital murciana antes de partir hacia su nuevo destino: Alicante. Así que a las 18h subía al tren que le dejaría una hora después en Alicante. Allí, como fue anunciado, una ex-bremeniana, Belén (oh, fallo! no tenemos fotos juntos!), vendría a recogerlo a la estación y.. en escasas 2 horas le enseñaría lo más destacado de la ciudad. Las siguientes fotos muestran las vistas desde el castillo que domina sobre la ciudad.

Pero de lo visto, el soldado destacaría un local (Isla Marina)... al lado del mar, con su musiquita chill-out, su look pijo, e incluso, sus guiris rubias :)

Después de la cena, la fantástica Belén (gracias por todo!!) lo acercaba a Elche , lugar de trabajo (ejem) del soldado, para dormir en casa de Carlos, un viejo amigo de batallitas (ahora ya casadito con mi ya segunda mamá ;), Cristina). Aquí el primer día en la Uni, como no, como todo Elche, rodeada de palmeras.

Pero... tras un día (o mediodía) intenso, la hora de la comida era aprovechada para darse un chapuzón en la piscina y comer paella en casa de los padres de Carlos. Olé que primer día de trabajo! Ya fueran así todos!

Después de unas horas más de trabajo en la oficina, empezábase el recorrido turístico por la ciudad (bonita ciudad) de Elche. Lo que más recuerdo de todo lo que escuché: el Zara está construido en un antiguo teatro de la ciudad.

Los sufridos anfitriones ante una reproducción de la Dama de Elche (que no se encuentra en Elche).

Pero algunos se preguntarán si realmente se trabajó o no. Sí, se trabajó. Unos más que otros, pero hacia las 8.30h solíamos estar en la oficina, y muchas veces sobre las 20h-21h de vuelta a casa. Eso sí, con pausas de café, con almuerzo a las 12h, yendo a comer a casa a las 16h.. y.. con un sol magnífico. Aquí, el laboratorio, para demostrar la presencia del Soldado ahí.

Claro que ante la insistencia de los anfitriones ;), el jueves por la tarde dejaban sus puestos de trabajo para hacer una visita a la cercana playa de Los Arenales.

Y para terminar la semana, una fantástica cena (muy por debajo de las comidas en "ca Cristina", por supuesto) en .... algún lugar de Elche.

Un viaje muy completito, y sobretodo Elche fue una ciudad que gustó al Soldado como posible futura destinación tras sus periplos por Alemania....... Ahí se deja caer....